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EL COLCHÓN

Uno de los primeros pensamientos en el momento de comprar un colchón nuevo es determinar el tamaño. En un colchón pequeño se puede dormir pero sin duda, es mucho mejor uno grande de 150 o incluso 180 cm de anchura.La próxima cuestión será el precio. Reconociendo que esta inversión la vamos a amortizar durante diez años, el coste anual para un asunto tan importante siempre será poco. Con 0,20 euros al día una pareja podría invertir más de 600,00 euros en su colchón.Después la pregunta: ¿que espero de un buen colchón?.Si es demasiado blando, el cuerpo, a causa del peso de algunas zonas, se hunde excesivamente, produciendo el “efecto hamaca”, con lo que comprimimos las vértebras inferiores de la columna vertebral, y sometemos a tensión los músculos anexos a ella. Así no permitimos la regeneración diaria y necesaria de los discos vertebrales y es entonces cuando pueden aparecen los conocidos dolores lumbares.Si es demasiado duro, la columna vertebral se arquea por la pronunciación de los hombros, la pelvis y las piernas, ya que la estructura del colchón no puede absorber el peso puntual de estas zonas, devolviendo por esta falta de flexibilidad toda la tensión a la columna.Además pueden haber problemas de circulación sanguínea por apretar alguna vena, lo que incluso en ocasiones provoca que se nos queda el brazo o una pierna dormida.Por estas causas reducimos la calidad del descanso, sentimos incomodidad mientras dormimos y nos despertamos en más de una ocasión por algún tipo de dolor. Podemos tener la impresión de levantarnos tan cansados como cuando nos metimos en la cama, afectando así el rendimiento en nuestra vida diaria: falta de concentración, reflejos, etc.El colchón debe ser firme. Básicamente, que respete y sustente la forma anatómica natural del cuerpo, pero su elasticidad puntual debe permitir que se hundan las partes sobresalientes del cuerpo lo suficiente para que el conjunto de cabeza, espalda y piernas, mantengan una postura recta y relajada.También hay que vigilar que los materiales usados en el colchón no sean como una barrera de temperatura y de humedad. Esto provoca incomodidades en el verano porque el cuerpo se calienta más y tiene que reaccionar con excesiva transpiración.Los posibles residuos tóxicos volátiles que pueden haber en algunos productos usados en la construcción del colchón o en otros muebles del dormitorio es otro factor de máxima importancia. En ningún sitio pasamos tanto tiempo que en la cama.Teniendo en cuenta todo esto, en Futonstation hemos encontrado soluciones en el colchón natural.