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SUEÑO

Dormir es una necesidad biológica básica. con la que recuperamos el desgaste realizado durante nuestra jornada. Es un proceso de regeneración de nuestro organismo tanto físico como psíquico. Descansando recuperamos la fuerza y la energía.Cuanto más tiempo duerme el ser humano, más posibilidades tiene su organismo de recuperarse.El tiempo necesario para un óptimo descanso es distinto para cada persona, depende de la edad, la salud, el trabajo, el ejercicio físico, etc... Por ejemplo un recién nacido necesita bastante más (unas 16 horas), mientras que con el aumento de la edad se reduce a unas 7 u 8 horas. Personas ya mayores les bastan incluso menos.Otro factor fundamental en esta fase es la eliminación de toxinas acumuladas.

A través de la transpiración, el cuerpo las desprende en forma liquida ( se estima 1/4 de litro por noche). Mientras los órganos reducen su actividad, frecuencia cardiaca, presión sanguínea, respiración, etc., el organismo puede tranquilamente eliminar estas toxinas y recuperar energías.Así mismo, con el sueño reducimos la actividad cerebral y nerviosa, es una desconexión a los problemas cotidianos que nos afectan (profesionales, domésticos, etc.) que pueden llevarnos a estados de angustia o ansiedad (estrés).Tampoco no podemos olvidarnos de la columna vertebral, que durante el día es el soporte central de nuestro cuerpo. Estando de pie, sentado, trabajando etc. nuestras vértebras sufren una constante presión.

Por esto es muy importante descansar en una posición correcta, lo que facilita la expansión de los discos invertebrados, que durante el día han reducido su tamaño.El sueño no es un tiempo perdido, es una fase activa de nuestra vida, pero solamente si realmente descansamos bien.